A pesar de que el tiempo parecía no acompañarnos, al final nos hizo una maravillosa mañana en esta emotiva boda en Toledo .. Risas y lágrimas que nos llenan de energía. Gracias Blanca y Pedro por acercarnos un poco más al pueblo de Urda y a la maravillosa finca Real de Pinares … donde cada detalle estaba cuidado con mucho cariño.